martes 27 de abril de 2010

Clac

Estoy fumando en la terraza de mi casa
Mientras, disfruto de un paisaje
De tanques de agua,
Techos venidos a menos y cables de teléfono.
Y de repente la lluvia.
De a poco primero.
Oigo las primeras gotas que caen.
Gotas vergonzosas y solitarias.
Distanciadas unas de las otras.
De a poco se van haciendo notar
Con sus suaves
(como a mí me gusta llamar)
Clacs.
Clac.
Clac.
Entonces pienso que la lluvia no hace ruido.
Que la lluvia es en realidad
Silenciosa, muda.
Es así.
La lluvia no hace ruido.
Sino sólo cuando golpea contra algo.
Contra el cemento.
Contra el pasto.
Contra mi cabeza.
Contra lo que sea.
La lluvia no hace ruido.
Pero ahí están los clacs.
Clac.
Clac.
Cada vez los escucho más seguido.
Las siento contra mí más seguido.
Esto sólo puede significar más gotas.
Más lluvia.
Más ruido.
Ya no están tan vergonzosas las gotas.
Se acompañan unas a otras.
Se imponen.
Así que tengo que terminarme el cigarrillo.
Porque no quiero mojarme.
No me gusta mojarme.
Me meto adentro.
La lluvia sigue, continúa sin mí.
Y claro, no llovía sólo por mí.
Hay otros seguro.
Fumando sus cigarrillos.
Esperando un colectivo
Divagando por ahí.
Otros que ahora escapan del agua.
Como yo.
Yo escapo del agua.
Y de estas gotas
Que sólo suenan cuando mueren.
Sé que si nos metieramos todos adentro
Seguro dejaría de llover.
Llueve porque hay gente afuera.
Somos las excusas perfectas de la lluvia.
No me vengan con el ciclo del agua
O que las plantas y la clorofila.
Llueve para nosotros.
Para ahuyentarnos.
Para obligarnos a meternos adentro.
Porque por alguna maldita razón
Le tememos al agua.
Menos aquellos otros.
Aquellos que adoran la lluvia
Y que les fascina bañarse en ella.
Pienso más entonces.
Pienso en los que no usan paraguas
En los que juegan a mirar para arriba,
Cerrar los ojos y abrir la boca bien grande.
Benditos sean.
No piensan en los resfríos,
O en la ropa mojada,
O en buscar refugio
Para algo que no lo necesita.
Si no fuera por ellos
No habría lluvia.
Y cómo llueve.
Y cómo debe estar empapándose alguien por ahí.
Caminando bajo la lluvia,
Corriendo quizás,
Bailando bajo la lluvia ojalá.
Yo no sé.
Me metí para adentro a escribir esto.
Afuera sigue lloviendo
Y mis huesos están bien secos,
Secos secos
A pesar del clac clac cada vez más fuerte.
Clac.
Clac.